El debut mundialista dejó un resultado adverso para Los Pumas, pero también mostró que el juego del equipo argentino fue contundente y ordenado, a pesar de haber desaprovechado algunas oportunidades para sumar.
Los primeros minutos fueron una clara muestra de que Los Pumas estaban ansiosos por empezar a plasmar en cancha lo que hace muchas semanas vienen ensayando.
Desde temprano, a los 7’, el equipo nacional pudo abrir el marcador a través de un penal de Felipe Contepomi, consecuencia de un excelente ataque que había dejado la pelota a centímetros del ingoal inglés.
El buen comienzo motivó a Los Pumas, que no cesaron de atacar. La posesión de pelota fue durante todo el partido, y sobre todo el primer tiempo, prácticamente toda argentina, y cuando no lo fue, fue muy bien defendida.
No fue una buena noche para los pateadores, ni para Rodríguez –que empezó a patear por el dolor de Contepomi y lo siguió haciendo cuando dejó la cancha el capitán- ni para Jonny Wilkinson, que para sorpresa de todo el estadio, falló en varios penales factibles.
Rodríguez acertó el tercer penal que pateó y Argentina pasó a ganar por 6 a 3, resultado que se mantendría hasta el final del primer tiempo, gracias a la ordenada defensa argentina, que se mostró muy sólida.
Antes de que termine la primera etapa, Inglaterra se iba a quedar con un jugador menos, a los 34’, debido a la tarjeta amarilla que recibió Dan Cole.
El partido, sobre todo en el primer tiempo, tuvo muchísimo roce físico y algunas jugadas malintencionadas de parte de los ingleses, que dejaron a Contepomi y a Tiesi afuera de la cancha, reemplazados por Bosch e Imhoff, respectivamente, y a Mario Ledesma mareado por un rato a raíz de un choque, cuando el jugador ya estaba en el piso y fuera de la cancha.
En consecuencia, el segundo tiempo prometía ser una verdadera batalla, y así fue.
En sólo minutos, Rodríguez estiró la diferencia y Los Pumas pasaron a ganar por 9 a 3, mientras que, ante la sorpresa de los presentes, Wilkinson erró dos penales seguidos. En medio de esas dos oportunidades inglesas, fue el pateador argentino quien falló otro lanzamiento a los palos.
Los pases cortos y el empuje seguían marcando el camino que seguían los argentinos para intentar sumar puntos que den tranquilidad. A los 55’, se retiró de la cancha, muy aplaudido, el hooker Mario Ledesma e ingresó en su lugar Agustín Creevy, mientras que Juan Figallo le dejó su lugar a Martín Scelzo.
Distinta podría haber sido la historia si esta noche Argentina hubiera estado más certera en los penales. Cuando el partido llegaba a su ocaso, Rodríguez volvió a fallar en un lanzamiento a los palos, pero lo mismo haría Wilkinson, por lo que el marcador no se modificó.
El golpe para Los Pumas llegó a los 26’ del segundo tiempo, cuando el ingresado Ben Youngs apoyó el único try del partido y el apertura inglés acertó la conversión desde debajo de los palos. Inglaterra ganó confianza, y así mismo Wilkinson, que diez minutos después acertó un penal, estiró la diferencia a 13 a 9, y dejó a Los Pumas obligados a marcar más de un penal para ganar el partido.
Argentina no se dio por vencida en ningún momento, ni siquiera en tiempo cumplido, cuando, tras un gran ataque colectivo coordinado por Bosch y Camacho, el ingresado Imhoff pateó la pelota al ingoal inglés y quiso correr hacia el try, pero un tackle sin pelota lo dejó a mitad de camino.
Sólo fue el primer partido. Todavía quedan muchas emociones de Los Pumas, que a pesar de la derrota, fueron superiores en casi todo el encuentro y mostraron un muy buen juego, y sobre todo, mucha garra.
