Gimnasia y Tiro perdió ante Tucumán Rugby por 28 a 10. El partido fue muy cerrado, tanto que en el 90% del mismo la diferencia entre ambos no era mayor a los 3 puntos. Gimnasia jugó bien, y perdió por los contragolpes tucumanos cuando faltaban 5 minutos para que termine el partido.
Gimnasia y Tiro jugó muy bien. Perdió, es cierto, pero mostró mucha actitud en un equipo con muchos jóvenes donde se destacó el regreso de Javier Irazusta después de dos años y medio de inactividad.
Este Gimnasia es puro corazón. Falla en la toma de decisiones dentro de la cancha, en el manejo de los tiempos, en el juego de manos en medio de la fricción... o sea falla en la experiencia. Este es un equipo joven, que necesita rodaje, pero no hay dudas de que hay talento en su interior.
Si vamos al análisis línea por línea podemos decir que la primera sufrió más de la cuenta. Toro tuvo muchas complicaciones como pilar izquierdo, por ese lado venían los mayores derrumbes y no pudo contrarestar la altura de los tucumanos; Peila tuvo un buen partido, en muchas oportunidades él levantaba sólo el scrum, pero en otras el peso de la inexperiencia lo llevaba a resignar el dominio tucumano; Tapia Tamer es un crack, el ex Pumita campeón del mundo, sabe el oficio y es pura experiencia, pero no tiene la compañía que necesita.
En la segunda línea Atilio Ovejero es pura potencia, experiencia pero no podía hacer todo. Peleó, tackleó, empujó, saltó y de a poco fue perdiendo pierna... no obstante, es un forwards de primer nivel; Walter Gómez no desentonó pero tuvo poca participación, Ovejero lo eclipsó y terminó acompañando... obviamente le está faltando un poco de rodaje y de compromiso táctico.
La tercera línea tiene a Juan Haro al hombre distinto. Juancho es el alma del "albo", pelea y tacklea como no lo hace ningún ala en Salta. Montalí está encontrando un lugar en el equipo, pasó de primera a tercera línea pasando también por la segunda; es esa rueda de auxilio que le viene bien a todo club pero aún no termina de definir dónde rinde más; Martínez es un buen proyecto, pero aún le cuesta tomar la mejor decisión en el momento de mayor presión, dialoga mucho con el cuerpo técnico y por ahí se lo ve con más fuerza que conducción.
Albertini - Irazusta es una pareja nueva de medios. Albertini está jugando cada vez mejor, se compromete con el juego y está rápido en la toma de decisiones; le falta más participación táctica, más voz de mando. Irazusta volvió y como es lógico le va a costar llegar a su nivel. Javier es un crack, de eso no hay dudas, y su vuelta tiene más de compromiso con el club y un amor incondicional con sus compañeros que pone nada menos que su ojo en riesgo.
Los centros son puro talento. Es la apuesta fuerte al futuro. Barrios y Lico están destinados a ser la bandera del "albo" en los próximos años, pero por ahora su realidad sirve para mostrar un juego distinto pero aún les falta pasar la prueba de que pueden ponerse el equipo al hombro.
Los wines tienen variante. La "Flaca" Sarmiento es veloz, es joven pero necesita comprometerse más con el juego; no le llega la pelota, y tampoco se muestra como una opción clara para la descarga; Alejandro Rotigni es potencia, velocidad y mucho sacrificio, aunque tiene que seguir trabajando en la ubicación dentro de la cancha.
El fullback fue Nicolás Carrizo. Tiene todo para ser no solo un jugador de primerísimo nivel, sino en ser jugador titular del seleccionado. Debe controlar su temperamento, ser más disciplinado, mostrar más seguridad y empezar a creerse de que está llamado a ser un gran jugador y para eso hay que actuar como tal.
Este Gimnasia es puro corazón. Falla en la toma de decisiones dentro de la cancha, en el manejo de los tiempos, en el juego de manos en medio de la fricción... o sea falla en la experiencia. Este es un equipo joven, que necesita rodaje, pero no hay dudas de que hay talento en su interior.
Si vamos al análisis línea por línea podemos decir que la primera sufrió más de la cuenta. Toro tuvo muchas complicaciones como pilar izquierdo, por ese lado venían los mayores derrumbes y no pudo contrarestar la altura de los tucumanos; Peila tuvo un buen partido, en muchas oportunidades él levantaba sólo el scrum, pero en otras el peso de la inexperiencia lo llevaba a resignar el dominio tucumano; Tapia Tamer es un crack, el ex Pumita campeón del mundo, sabe el oficio y es pura experiencia, pero no tiene la compañía que necesita.
En la segunda línea Atilio Ovejero es pura potencia, experiencia pero no podía hacer todo. Peleó, tackleó, empujó, saltó y de a poco fue perdiendo pierna... no obstante, es un forwards de primer nivel; Walter Gómez no desentonó pero tuvo poca participación, Ovejero lo eclipsó y terminó acompañando... obviamente le está faltando un poco de rodaje y de compromiso táctico.
La tercera línea tiene a Juan Haro al hombre distinto. Juancho es el alma del "albo", pelea y tacklea como no lo hace ningún ala en Salta. Montalí está encontrando un lugar en el equipo, pasó de primera a tercera línea pasando también por la segunda; es esa rueda de auxilio que le viene bien a todo club pero aún no termina de definir dónde rinde más; Martínez es un buen proyecto, pero aún le cuesta tomar la mejor decisión en el momento de mayor presión, dialoga mucho con el cuerpo técnico y por ahí se lo ve con más fuerza que conducción.Albertini - Irazusta es una pareja nueva de medios. Albertini está jugando cada vez mejor, se compromete con el juego y está rápido en la toma de decisiones; le falta más participación táctica, más voz de mando. Irazusta volvió y como es lógico le va a costar llegar a su nivel. Javier es un crack, de eso no hay dudas, y su vuelta tiene más de compromiso con el club y un amor incondicional con sus compañeros que pone nada menos que su ojo en riesgo.
Los centros son puro talento. Es la apuesta fuerte al futuro. Barrios y Lico están destinados a ser la bandera del "albo" en los próximos años, pero por ahora su realidad sirve para mostrar un juego distinto pero aún les falta pasar la prueba de que pueden ponerse el equipo al hombro.
Los wines tienen variante. La "Flaca" Sarmiento es veloz, es joven pero necesita comprometerse más con el juego; no le llega la pelota, y tampoco se muestra como una opción clara para la descarga; Alejandro Rotigni es potencia, velocidad y mucho sacrificio, aunque tiene que seguir trabajando en la ubicación dentro de la cancha.
El fullback fue Nicolás Carrizo. Tiene todo para ser no solo un jugador de primerísimo nivel, sino en ser jugador titular del seleccionado. Debe controlar su temperamento, ser más disciplinado, mostrar más seguridad y empezar a creerse de que está llamado a ser un gran jugador y para eso hay que actuar como tal.
* Fuente: Sport Media Salta