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Argentina y Sudáfrica, en la búsqueda del bronce














Springboks y Pumas intentarán subir sus respectivas banderas al podio de la Copa Mundial de Rugby 2015 para cerrar un gran desempeño de la mejor manera.
El partido de despedida de dos de los máximos animadores de la Copa Mundial de Rugby, tendrá a protagonistas que llegan de diferentes maneras, pero que cada uno a su modo tiene razones para luchar por la victoria, mañana a partir de las 20, en el The Stadium, Queen Elizabeth Olympic Park de Londres.
Argentina y Sudáfrica, vienen de pasar el trago amargo de sufrir las derrotas en semifinales, que más allá de las bajas y golpes, dejó cicatrices difíciles de sanar en menos de una semana. Aunque más allá de lo físico o mental, habrá algo más que orgullo en juego, cuando se vean cara a cara, por tercera vez en lo que va del año.
De espinas y estrategias
En los primeros días de agosto de este año, los dos seleccionados se enfrentaron un par de veces en una semana. Primero fue victoria sudamericana en Durban por 37 a 25, en un choque que significó el primer triunfo oficial de Los Pumas en tierra africana. Luego los Boks se tomaron revancha en Velez Sárfield, con una sólida victoria por 26 a 12, en el cierre del Rugby Championship. En aquel último enfrentamiento, ambos hicieron varias modificaciones (7 y 8, respectivamente) ya pensando más en la RWC que en el Championship.
En esta oportunidad, también hubo muchos cambios. Del lado argentino, Daniel Hourcade realizó nueve modificaciones, con respecto al equipo que cayó ante Australia por la semifinal de la RWC 2015. En menor medida, Heyneke Meyer, alteró solo dos nombres del equipo que perdió con los All Blacks.
En Los Pumas, su entrenador alteró todas los sectores del equipo, con cambios en la primera línea (Montoya), la segunda (Alemano), la tercera (Ortega Desio y Leguizamón), los medios (Cubelli), la pareja de centros (De la Fuente y Moroni) y los tres del fondo (Agulla y González Amorosino).
Del lado africano, Meyer pondrá en cancha a Victor Matfield (jugará su cap 127) que será el capitán y tendrá su despedida de los Springboks, reemplazando a Lodewyk de Jager con la camiseta N°5 y Ruan Pienaar quien ingresa por Fourie Du Preez como medio scrum.
En referencia a las estrategias, a pesar del reconocido estilo físico y frontal de los sudafricanos, se espera un partido muy ofensivo y con una gran confrontación en los puntos de encuentro con una dura lucha en las terceras líneas de ambas alineaciones.
Para Argentina, el orgullo de poder igualar la hazaña de Francia 2007 con un podio en aquella oportunidad, le quita el sueño y es una clara meta para certificar todo lo bueno que mostró en un Mundial, que de por sí ya lo pone con saldo positivo.
Mientras que para Sudáfrica, que por historia estaba más obligado a luchar por el título, una tercera derrota en la RWC sería un disparo certero a su orgullo, por lo que el bronce es casi una obligación, antes de hacer las valijas de regreso a su casa.
Con la calculadora en la mano
Sudáfrica perdió la semifinal ante los All Blacks (20-18), pero antes había caído sorpresivamente ante Japón (32-34) en el primer partido de la etapa del Grupo B. tras esa derrota hilvanó cuatro victorias seguidas frente a Samoa (46-6), Escocia (34-16), Estados Unidos (64-0) y Gales (23-19).
Tiene en Handre Pollard a su máximo anotador con 79 puntos y a Bryan Habana como trymen, con sus 5 conquistas en esta RWC. Justamente, en el goleo tiene un promedio de 4 tries por partido, gracias a sus 24 anotaciones hasta el momento, y 36 puntos por partido, totalizando 217.
Entre sus números los más llamativos marcan que ejecutó mal un line, su promedio de penales cometidos está en 10, y casi llega a los 120 de tackles, de los cuales 106 son exitosos. Siempre roba un line, y casi no perdió scrums propios.
Argentina también perdió dos partidos, de los seis que disputó. Y al igual que Sudáfrica su primera derrota fue en el debut, aunque ante un rival de fuste como Nueva Zelanda (26-16). Luego ganó en los partidos siguientes: ante Georgia (54-9), Tonga 45-16), Namibia (64-19), e Irlanda (43-20), para perder en semis ante Australia (29-15).
Supera en el goleo a los Springboks con 237 puntos y 26 tries, donde  brilla la puntería de su pateador Nicolás Sánchez (89 puntos) que además está al tope de la lista del torneo en ese rubro; el tryman del equipo es Juan Imhoff (5) que está descartado para el partido del viernes.
En otros números, Argentina no es tan eficiente como Sudáfrica en los lines y scrums, ni tiene un número tan alto de eficacia en los tackles exitosos (82 sobre 107), pero se muestra igual de disciplinado con 10 penales cometidos de promedio por partido, aunque sus 4 amonestaciones duplican las de los Springboks
Nada de “hermanas”
Recién terminadas las semifinales, sorprendieron las declaraciones del entrenador de Sudáfrica Heyneke Meyer quien sostuvo que la disputa del partido por el tercer puesto era como “besar a una hermana”, aunque con el correr de los días, las expresiones de los protagonistas apuntaron hacia otra dirección.
El joven apertura sudafricano, Handre Pollard aseguró que “queda un partido y una oportunidad más para representar a los Springboks. Sigue siendo un honor increíble y podemos alcanzar el tercer puesto, que no es por lo que vinimos, pero no está mal".
Del mismo modo, su compañero Jesse Kriel aseguró que  “no creo que estemos faltos de motivación. Para algunos de los mayores puede que sea su último partido y debemos jugar para ganarnos el respeto de ellos y demostrarles lo que significan para Sudáfrica. Cargamos con el deber de realizar una buena actuación por ellos y darles una despedida positiva”.
En el mismo sentido, el entrenador de Argentina, Daniel Hourcade, dijo que  “para nosotros es el partido más importante. Es la posibilidad de logar un podio en caso de ganar. Sudáfrica es tremendamente duro, esperamos una gran batalla y esperamos terminar de la mejor forma”. Y agregó que “los conocemos muy bien y ellos basan su juego en la parte física. Si dominan el contacto son peligrosos y difíciles de contener. Hay que tacklear abajo”.
En cuanto a los antecedentes cercanos entre los dos equipos, que ya jugaron dos veces este año, el head coach sudamericano desestimó lo ocurrido al decir que  “no tienen nada que ver los partidos anteriores. Australia le ganó a Nueva Zelanda en el Rugby Championship y a la semana siguiente no estuvo muy bien. Está el hecho que sabés que podes ganarle, pero esto es otro partido totalmente diferente. Tenemos que hacer las cosas muy  bien para poder vencer a Sudáfrica”, puntualizó.
*Crédito: Rugby World Cup